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Vicepresidenta Kamala Harris: lecciones de vida. Sus tempranos y meritorios triunfos en política

Actualizado: feb 8


Con la llegada al gobierno de Joe Biden y Kamala Harris, el periodista Dan Morain, quien por 27 años ha cubierto la sección política de los diarios Los Ángeles Times y Sacramento Bee, acaba de lanzar su libro: "Kamala´s Way. An American Life" (A la manera de Kamala. Una vida americana) (2021). Su trabajo de reportero especializado en este tema en California, donde Harris desarrolló toda su carrera electoral, lo sitúa en una posición privilegiada para describir personajes y eventos que marcaron la trayectoria de la actual vicepresidenta de los Estados Unidos.



El hecho de que Harris sea la primera mujer electa para la vicepresidencia del país, que sus padres hayan sido inmigrantes y que ella forme parte de la comunidad afroamericana son tres elementos que diferencian a la líder de muchos otros dirigentes y hacen que su carrera pública sea de gran interés para los estudiosos en el área de liderazgo político. Esto sin mencionar la alta probabilidad de que ella se convierta en la futura candidata demócrata para la presidencia de ese país y en la primera mujer que maneje los destinos de la nación.



A continuación, se presentan algunos de los principales eventos que marcaron el desarrollo de la líder, enfatizando sus experiencias como candidata en 5 elecciones y más de 16 años en actividades electorales y de gobierno. También se resalta cómo figuras del espectáculo entre ellas, Clint Eastwood, Arnold Schwarzenegger, y hasta Kimberley Guilfoyle (expresentadora de Fox News y actual novia de Donald Trump Jr.) influenciaron en su carrera.


Con este fin, se sigue la línea cronológica planteada por Dan Morain en su libro, comentando los datos más interesantes de la vida de la líder que van desde su formación, continuando con su exitosa gestión en la Fiscalía General de California, posición que la catapultó, como veremos más adelante, hasta ejercer un liderazgo nacional dentro del Partido Demócrata.



Aunque el artículo puede ser atractivo para cualquier lector interesado en temas de liderazgo y consultoría política, la trayectoria de Kamala Harris no debería ser ignorada por los candidatos que surgen de cargos en organismos de control como la fiscalía, la contraloría y la procuraduría. Su vida política nos deja muchas lecciones, entre otras, cómo estas posiciones pueden ser valiosas plataformas para acceder a cargos por elección popular aún más importantes en el gobierno.

1. Factores que influyeron en la temprana formación política de Kamala Harris


Harris, quien nació en Oakland, California en 1964, recibió una primera influencia política de sus progenitores inmigrantes. Su padre, Donald Harris, de origen jamaiquino, obtuvo un Ph.D. en Economía de la Universidad de California, Berkeley y ejerció por muchos años como profesor en la Universidad de Stanford. Su madre, Shyamala Gopalan Harris, de origen indio, se graduó con un Ph.D. en Nutrición y Endocrinología, y dedicó su vida al estudio del cáncer de seno. En su juventud, sus padres participaron en diversos movimientos sociales en California, desde protestas contra la guerra de Vietnam hasta las marchas a favor de los derechos civiles. Este espíritu de rebeldía de la pareja fue inculcado en sus hijas Kamala y Maya, quien siempre ha sido la principal asesora política de su hermana. En las más recientes campañas, la hija de Maya, Meena también ha ocupado importantes cargos dentro de las actividades electorales adelantadas por Kamala, su tía.



Aunque en 1969 los padres de Kamala y Maya se separaron y las hijas continuaron viviendo con la madre, la influencia política de ambos progenitores estuvo siempre presente. Ellas crecieron conociendo y discutiendo de política no solo de los Estados Unidos, sino del Caribe y del Asia. Sin duda, los procesos de independencia de Jamaica (1962) y de la India (1947) fueron dos eventos que, a través de los relatos de sus padres, permearon su visión de la política mundial.

Fotos de la familia Harris en los 60´s


Un segundo momento en la temprana socialización política de Kamala Harris ocurrió durante sus años como estudiante de las carreras de Ciencia Política y Economía en la prestigiosa Howard University de Washington DC., institución creada en 1867, como resultado de la Guerra Civil en la que se luchó contra la esclavitud. El objetivo de este centro docente ha sido siempre fomentar el liderazgo de jóvenes afroamericanos en diferentes campos del conocimiento.



La finalidad de Howard University tradicionalmente ha sido generar un espacio para el desarrollo intelectual, libre de prejuicios raciales que afecten los procesos educativos. En este ambiente Harris participó en las protestas contra la segregación racial en Sudáfrica, conoció a importantes líderes afroamericanos como el Reverendo Jesse Jackson y trabajó de pasante en el Congreso para el Senador Alan Cranston de California. Después de graduarse en 1986, viajo a San Francisco, donde terminó en 1989 sus estudios de derecho en el Hastings College of the Law, institución afiliada a la Universidad de California.


Abajo: foto de Kamala Harris con su amiga Gwen Whitfield tomada durante una manifestación estudiantil en su primer año como alumna de Howard University




Sus anteriores estudios y actividades se complementaron con el conocimiento del mundo electoral que obtuvo gracias a una relación sentimental de dos años (1994-1995) con el entonces famoso político, Willie Brown, quien fue el presidente de la Asamblea Estatal de California y luego alcalde de San Francisco. En su libro, Morain nos cuenta que el político tenía en su nómina a varios periodistas encargados de reportar continuamente noticias sobre él. Uno de ellos era el columnista Herb Caen del San Francisco Chronicle, quien reportó que en una fiesta para recolectar fondos que organizó Barbara Streisand, el famoso actor Clint Eastwood le regó una copa de champaña a la nueva novia de Brown, Kamala Harris (Pág. 31). Según Morain esta fue la primera vez que el nombre de Harris apareció en la prensa.



Pese a haber recibido costosos regalos del político como un BMW, viajes a Europa y entradas a los principales eventos culturales del país, de acuerdo con la versión de Morain, Harris decidió romper su noviazgo con Brown cuando este, 30 años mayor que ella, le dijo que no iba a separarse de su esposa. Desde la visión de la consultoría política este episodio es valioso de mencionar porque da pie para observar cómo el equipo de asesores de la candidata pudo inocular en el electorado el efecto adverso que potencialmente esta relación tenía en la imagen de Harris.


Por otro lado, el conocimiento práctico de política electoral que Harris adquirió durante su relación con Brown marcó una importante diferencia respecto a otros jóvenes políticos de su generación. Morain indica que, si bien la relación de pareja terminó en 1995, Brown continuó apoyándola detrás de escena en las campañas que Harris adelantó.


Nota: A continuación, se presenta un ejemplo de los ataques contra Kamala Harris por su relación con Brown. Esta pieza apareció durante la elección que la llevó al Senado en el 2016, 21 años después de que ella hubiera terminado con el avezado político su relación de pareja.



El interés por participar activamente como candidata se incrementó durante su primer cargo como abogada en la fiscalía de San Francisco. Aunque Harris se caracterizó por ser la litigante que más dedicación le ponía a su trabajo, al mismo tiempo, siguiendo el consejo de Brown, empezó a construir su base de apoyo electoral. Por ejemplo, debido a que ella venia de una familia sin conexiones políticas o recursos económicos para costearse sus propias campañas, decidió ofrecerse como la fideicomisaria, o encargada del manejo de las herencias, que recibían prestigiosas instituciones culturales de la ciudad, como fue el caso con el SFMOMA (Museo de Arte Moderno de San Francisco).


Este cargo le permitió establecer valiosos contactos con la élite económica y cultural de California, y así construir una base de importantes donantes, que a futuro la apoyarían de forma decisiva en muchas de sus campañas. Adicionalmente, la posición de fideicomisaria le permitió presentar una mejor imagen de ella en los medios de comunicación, al igual que empezar a apoyar programas que estas instituciones tenían a favor de sectores marginados de la población. Por ejemplo, el hacer más amigables para los niños de bajos recursos económicos los museos de la ciudad.



Entre las conexiones más importante que Harris hizo en esa época fue su amistad con Andrea Dew Steele, directora de la fundación Emerge California, dedicada a promover a líderes mujeres para cargos de elección popular. Esta relación se tradujo en que para el año 2003, Harris ya hubiera ganado acceso a la misma red de donantes que contribuían a las candidaturas de los Clinton, Barack Obama y a la actual presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi (pág. 45).



2. Elección de Kamala Harris como Fiscal del Distrito de San Francisco


El 2003 marcó el año en que Kamala Harris empezó a participar electoralmente como candidata. Su primera victoria fue la de Fiscal del Distrito de San Francisco, elección que ganó con el 56% de los votos contra el 44% de su opositor Terence Hallinan, quien había sido su jefe cuando ella ejercía de abogada en la fiscalía de esa ciudad. Una razón para este y futuros triunfos fue su habilidad para recolectar fondos de campaña. En esta primera ocasión, la candidata recibió cerca de un millón de dólares en aportes, lo que significó contar con tres veces más dinero que su opositor Halliman.



Por supuesto contar con más dinero que los oponentes sirve de poco si la campaña falla en su organización, o si carece de objetivos concretos y realizables, o si no se ejecutan los trabajos de campaña correctamente. Tener esto en claro llevó a Harris a ir conformando un selecto grupo de asesores que la apoyaron en esta y otras futuras campañas, entre ellos: Dan Newman, Sean Clegg y Ace Smith.



El trabajo con este tipo de profesionales llevo a Harris, por ejemplo, a tener que definir de forma muy clara y desde un primer momento sus razones para participar como candidata a la Fiscalía del Distrito de San Francisco. Al respecto se estipuló que su principal preocupación surgía del hecho de que las tasas de condenas de la ciudad estaban por debajo del promedio Estatal de California, lo cual significaba que esta oficina no era tan eficiente encarcelando a personas peligrosas para la sociedad. El objetivo de Harris se traducía en mejorar la seguridad en las calles. Ella prometía una fiscalía que hiciera mayor énfasis en la lucha contra los expendedores de drogas altamente adictivas como la heroína y la cocaína crack.




Teniendo los objetivos claros, sus asesores pudieron generar un mensaje de campaña fácil de entender y coherente para los votantes. Su publicidad electoral adicionalmente buscaba asociarla con las ideas de decencia y compasión, temáticas que Harris ha mantenido en todas las campañas en las que ha participado, incluida la presidencial en el 2020.



También desde el 2003, su publicidad enfatiza la capacidad de la joven líder para adaptarse a situaciones cambiantes. Adicionalmente, con el fin de alejar su imagen de la base de donantes ricos que la apoyaban, se decidió establecer la sede de campaña en el distrito de Bayview, uno de los sectores con mayores índices de criminalidad de San Francisco.



Otra importante lección aprendida en el 2003 fue el de responder rápido a cualquier ataque importante que le hicieran sus oponentes. Morain narra el episodio en que Bill Fazio, un candidato conservador con pocas posibilidades de victoria, empezó a criticar a Harris por haber aceptado un puesto de Willie Brown para el cual según Fazio ella no estaba calificada. La campaña Harris inmediatamente aprovecho la publicidad generada por esta arremetida para presentar todos los logros de la candidata en el cargo mencionado. Sus realizaciones incluían litigar para aumentarle los beneficios a las parejas de homosexuales (población muy importante e influyente en San Francisco) y para frenar el cierre de hospitales de la ciudad. Debido al buen desempeño de la campaña Harris, la ofensiva de Fazio terminó convirtiéndose en una excelente oportunidad para consolidar el apoyo que Harris tenía en importantes grupos de votantes.



Describiendo el ambiente político en el que Harris se desarrolló como líder, Morain explica que San Francisco es una de las ciudades de los Estados Unidos donde la actividad electoral se ejerce de forma más agresiva y competitiva. Este ambiente hace que quienes sobrevivan, luego lleguen a las más altas esferas del poder en el país. El autor cita como ejemplos, a las dos senadoras que en el 2003 representaban a California, Dianne Feinstein y Barbara Boxer, quienes iniciaron sus carreras electorales en San Francisco, al igual que la actual presidente de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi.



Por supuesto, en el ambiente de alta competitividad que se vive en esta ciudad, Harris también generó algunas antipatías. Una de las hoy más mencionadas en los círculos políticos de Washington DC es la animosidad con la abogada Kimberley Guilfoyle quien entonces era la esposa del líder demócrata Gavin Newton (exalcalde de San Francisco). En el 2006, ella se divorció del político y comenzó a trabajar en varios programas de la cadena conservadora Fox News, y para el 2018, fue noticia al anunciar su actual noviazgo con Donald Trump Jr. (hijo del expresidente Trump), convirtiéndose de esta forma en una importante operadora política dentro del Partido Republicano.



El origen de la enemistad entre Harris Y Guilfoyle se remonta al asesinato de la deportista y entrenadora de Lacrosse, Diane Whipple, quien fue atacada por Bane y Hera (dos perros entrenados para matar), mientras regresaba a su apartamento con bolsas del mercado. El caso fue un escándalo nacional, los encargados de los perros fueron a prisión y ambas abogadas quienes trabajaban en la fiscalía se disputaron el crédito de haber logrado este castigo ejemplar (Págs. 53-54).


Una de las más recientes intervenciones políticas de Kimberly Guilfoyle ocurrió al 6 de enero del 2021, cuando junto a asesores de la Casa Blanca y otros miembros del círculo íntimo de la familia Trump, aparece bailando y alentando a los manifestantes pro-Trump durante la asonada al Congreso, en la cual murieron cinco personas. Ver video:



3. Puntos relevantes de la Gestión de Kamala Harris como Fiscal del Distrito de San Francisco


Morain indica que la labor de Harris cuando era Fiscal del Distrito de San Francisco fue muy importante para fortalecer su imagen en el electorado de California. Sin embargo, como usualmente ocurre en el ejercicio del poder, incurrió en errores de los cuales aprendió y que nos sirven, hoy en día, para entender mejor la forma como ella ejerce el poder.


Una de las lecciones aprendidas fue la de no apresurarse a dar declaraciones y tomar posiciones públicas cuando no es absolutamente necesario hacerlo. Durante la campaña a la Fiscalía del Distrito de San Francisco, la candidata prometió que en ninguna circunstancia buscaría la pena de muerte para cualquier criminal. Sus palabras fueron puestas a prueba a los tres meses de asumir el cargo, cuando el pandillero David Lee Hill, de 21 años, asesinó al oficial Isaac Espinoza durante un procedimiento de requisa rutinario. El crimen atrajo la atención de todo el público y en la primera rueda de prensa, Harris reafirmó su promesa de campaña de no pedir la pena de muerte. Esto generó una avalancha de críticas de importantes sectores de la población que la habían apoyado electoralmente, entre ellos la asociación de policías de la ciudad y otros prominentes miembros del Partido Demócrata.


Morain explica que Harris se equivocó al apresurarse con estas declaraciones, pues cuando el caso llegó a la corte, se encontró que el asesinato, no cumplía con los requisitos para que la fiscalía solicitará la pena de muerte. Una de las razones era porque el acusado nunca había participado de ningún acto de violencia en el pasado. También se generaron algunas dudas sobre la forma como la policía había desarrollado la operación. Al final, David Lee Hill fue sentenciado a cadena perpetua sin posibilidad de que la pena le fuera conmutada (págs. 56-61).




Un segundo error de Kamala Harris fue el aplicar algunas leyes sin medir las consecuencias sociales de las mismas. Por ejemplo, queriendo frenar el ausentismo escolar que ella considera una conducta que les roba las oportunidades a los jóvenes de las comunidades marginadas, Harris decidió empezar a aplicar una ley que le permitía encarcelar hasta por un año a los padres de estudiantes que tuvieran un alto índice de inasistencias. Poner en práctica esta ley generó numerosos problemas, uno de ellos es que muchos de estos alumnos pertenecían a familias con un solo adulto mayor encargado, por lo que, al encarcelarlo, quedaban totalmente desprotegidos y bajaba aún más su asistencia a la escuela. Este fue un error que aún en la campaña del 2020 la candidata reconoce y por el cual siempre se excusa con los padres que terminaron en la cárcel.


Aprendiendo de esta experiencia, Harris decidió empezar a aplicar el principio de "ser inteligente respecto al crimen". ("Getting smart on crime"). Esto implica sopesar el impacto social y económico que tiene aplicar las leyes, antes de hacerlo (p-66). La ley del ausentismo escolar fue hecha pensado en familias tradicionales donde hay más de un adulto mayor con posibilidades de quedarse encargado de los jóvenes. Harris descubrió que este no es el caso de muchas familias de comunidades marginadas en California, donde por lo general solo la mamá está a cargo de sus hijos.


Aviso donde se ataca a Kamala Harris por su política de encarcelar padres debido al ausentismo escolar de sus hijos



4. Elección de Kamala Harris como Fiscal General de California


Para el 2008, Harris se convirtió en la líder de más alto rango dentro del Partido Demócrata en California quien desde el inicio de la campaña apoyó a Barack Obama, mientras que el resto de la élite del partido se unió a favor de Hillary Clinton. Este temprano acercamiento entre Harris y Obama forjó una importante alianza que aún hoy da frutos. Dos años después en el 2010, Harris decidió dar un paso adelante en su carrera política y postularse para el cargo de Fiscal General de California, lo cual la obligaba a cumplir similares funciones de las que ejercía en San Francisco, pero a nivel de todo el Estado. Ningún analista electoral ignora que esta posición le ha servido de trampolín a muchos otros dirigentes para alcanzar cargos más importantes como la Gobernación de California o una curul en el Senado de los Estados Unidos. Harris demostró no ser la excepción.


Según Morain, el rápido avance de Harris empezó a llamar la atención y a preocupar a sus adversarios republicanos a nivel nacional. Ellos ya veían que la líder tenía el potencial para convertirse en un importante referente demócrata más allá de California. De acuerdo con el libro, Ed Gillespie, presidente del Comité Nacional Republicano y uno de los principales estrategas que sirvió al expresidente George W. Bush (hijo), destinó más de un millón de dólares en ataques publicitarios contra Harris durante las elecciones del 2010. Estos incluían un spot con el testimonio de Renata Espinoza, la exesposa del policía asesinado, Isaac Espinoza, quien criticaba a Harris por no haber buscado la pena de muerte contra el asesino del oficial.



Como respuesta a los ataques opositores, Harris fortaleció su equipo de consultores y definió su candidatura alrededor de temas que en su momento eran populares para la mayoría de los votantes en California. Entre ellos, el apoyo al matrimonio igualitario, la lucha contra compañías depredadoras del medio ambiente y la defensa del Obama Care, que en ese momento extendía el acceso a servicios médicos a más de 40 millones de estadounidenses, muchos de ellos personas de bajos recursos económicos quienes formaban parte de las comunidades latina y afroamericana.



No sobra señalar que entre el 2003 y el 2010 hay un importante cambio electoral en el Estado de California. El mismo se puede observar en la evolución política que tiene el famoso actor austriaco-americano, Arnold Schwarzenegger ("The Terminator"). Recordemos que este personaje conquistó la gobernación de California con una agenda de gobierno bastante conservadora (antiinmigrantes, anti-derechos de minorías y debilitando las políticas de protección al medio ambiente), pero fue evolucionando en muchas de sus posiciones, terminando su mandato en el 2010 con una visión mucho más cercana a la de Kamala Harris que a las de su copartidario Republicano, Steve Cooley, quien era la competencia contra Harris para la Fiscalía General de Estado.



De hecho, en los últimos años a pesar de ser republicano, Schwarzenegger ha sido una figura bastante comprometida con la resistencia a las políticas de ultraderecha de Donald Trump. Por ejemplo, durante el periodo electoral del 2020, desde su fundación "Schwarzenegger Institute", el actor se dedicó a recolectar dinero para enfrentar prácticas electorales discriminatorias en Estados del sur del país. Una de ellas es la costumbre de dificultar el voto de las minorías al cerrar puestos de sufragio en sectores donde la mayoría de los votantes no son blancos. Entonces en el 2020, gracias al actor, cuando la excusa era la falta de fondos del Estado para abrir estos puestos de votación, el Instituto Schwarzenegger inmediatamente les ofrecía de forma gratuita los fondos para "solucionarles el problema".


El caso de Schwarzenegger es relevante porque muestra un ejemplo del abandono de posiciones de ultraderecha que estaba ocurriendo ya en el 2010, tanto entre muchos líderes del Partido Republicano de California, como en la mayoría de los votantes de este Estado, situación que favoreció la candidatura de Kamala Harris para la Fiscalía General.


Adicionalmente a que la corriente de opinión entre muchos votantes de California estaba girando hacia la izquierda, los asesores de Kamala Harris realizaron una brillante labor de Estudios de Oposición, investigando a su oponente, el Republicano, Stephen Cooley. Aunque este político tenía a favor entre sus credenciales el haber actuado como Fiscal del Distrito de los Ángeles, un cargo similar al que Harris ejercía en San Francisco, se identificaron tres líneas de ataque en su contra.


La primera era que muchas de sus posiciones representaban valores que habían perdido popularidad con los votantes. Por ejemplo, se oponía al matrimonio igualitario y prestaba poco interés en perseguir desde la fiscalía a compañías que dañaban el medio ambiente. Adicionalmente, se descubrió que Cooley era proclive a aceptar regalos, los cuales incluían costosas botellas de licor, cajas de cigarros importados y hasta entradas VIP para importantes eventos deportivos. Sin embargo, lo que más molestó a los votantes es que de ganar el puesto de Fiscal General, él recibiría un doble sueldo que abarcaba una jugosa pensión del Estado más su nuevo salario como Fiscal. Conociendo la decisión de Cooley de no renunciar así fuera temporalmente a su pensión en caso de ser electo, los asesores de Harris produjeron material publicitario bastante efectivo contra el político.



Kamala Harris ganó la elección por 74.157 votos de un total de 9.6 millones de sufragios, convirtiéndose de esa forma en la primera mujer afroamericana en llegar a este cargo en California. Parte del éxito fue la estrategia electoral ofensiva que Harris desarrolló y que la llevó a competir más agresivamente contra Cooley en la ciudad de Los Ángeles, territorio del político. Allí la candidata le saco una ventaja de 315.000 votos, lo que fue clave para su victoria (pág. 86).



5. Gestión de Kamala Harris como Fiscal General de California


En este cargo Kamala Harris desarrolló una labor electoralmente inteligente, digna de ser estudiada por cualquier consultor político que asesore a un funcionario público con un cargo similar (fiscal, contralor, procurador, etc.), y que esté pensado en presentarse en una elección popular. El texto muestra cómo ella, junto a sus asesores, divide los temas de trabajo en tres áreas. La primera consistía en tópicos de políticas públicas que favorecían su perfil electoral. Asuntos con los que el típico votante demócrata se iba a sentir identificado con su labor desde la Fiscalía.


Una segunda área de trabajo fue el de avanzar de forma silenciosa su agenda en asuntos que ella personalmente favorecía, como eliminar la pena de muerte, pero que no eran tan populares entre los votantes de este Estado. Por último, había temas en los cuales la Fiscalía tenía que cumplir con la labor, pero que ella personalmente no avalaba. En estas situaciones prefería delegar estas tareas en otros funcionarios que actuaran de acuerdo con el reglamento de la institución.


Respecto de la primera área de trabajo en la cual Harris avanzaba en asuntos que la favorecían con el electorado demócrata, un buen ejemplo fue su manejo de la crisis hipotecaria que se originó en el 2008 y que transformó en morosos a más del 10% de los propietarios en California. Frente a esto, Harris como fiscal desarrolló una posición abiertamente crítica hacía los bancos que de forma irresponsable habían extendido créditos a sectores de la población sin suficiente capacidad de pago, sabiendo que estas personas se convertirían en potenciales víctimas de desalojos ("foreclosure") ante cualquier inconveniente financiero, como ocurrió en el 2008.



Su función como Fiscal General de California consistió en amenazar a estas grandes corporaciones financieras con llevarlas ante la corte por sus comportamientos irresponsables. Para evitarlo, se llegó a un acuerdo donde los bancos le dieron $18.4 mil millones de dólares en asistencia financiera a sus deudores hipotecarios y 2 mil millones de dólares adicionales en otras ayudas. De esta forma, Harris favoreció a 82.102 familias que tenían problemas con el pago de sus hipotecas.


Anecdóticamente, durante esta negociación con los bancos, Harris entabló una estrecha amistad con el Fiscal General de Delaware, Beau Biden, hijo del actual presidente de los Estados Unidos. Años después esta amistad se convertiría en uno de los principales factores que llevarían al entonces candidato Joe Biden a seleccionar a Harris como su compañera de fórmula. Morain dice que pese a los esfuerzos que hizo Harris para ayudar a importantes sectores de la población, en California más de 450.000 propiedades habitacionales tuvieron que ser vendidas por sus dueños a pérdida. Estas fueron compradas por grandes conglomerados de Wall Street que obtuvieron enormes ganancias cuando el mercado inmobiliario se recuperó (pág. 114-120).



Una segunda lucha que Harris adelantó como Fiscal General fue contra algunas universidades con fines de lucro que operaban en California. Su negocio consistía en hacer que sus estudiantes se endeudaran en decenas de miles de dólares, para conseguir sus títulos universitarios, muchos de los cuales, al final no los calificaban para encontrar trabajos que les permitieran recuperar el dinero de sus créditos.



Frente a este problema, Harris se propuso frenar a Corinthian College, institución que, aprovechando la crisis del 2008, ofrecía a los desempleados títulos con grandes promesas de que su inversión en educación sería recuperada en el mercado laboral, lo cual rara vez ocurría. Con este tipo de mercadeo basado en falsas promesas, Corinthian College logró duplicar sus ganancias entre los años 2007 y 2011, alcanzando ingresos por 1.75 mil millones de dólares.



Según Morain, los estudiantes de Corinthian Colleges tenían que pagar $68.800 dólares por títulos de pregrado, muchos de los cuales carecían de salida laboral. Adicionalmente, el autor agrega que los mismos se hubieran podido cursar de forma gratuita en instituciones públicas. Después de litigar contra Corinthian, la corte sancionó a este centro docente con $800 millones de dólares. La respuesta de los dueños fue declarar bancarrota, manteniendo así una porción de su capital. La administración Obama con el fin de ayudar a los miles de estudiantes estafados decretó un perdón de sus deudas. Sin embargo, esta medida fue derogada por Donald Trump cuando llegó a la presidencia en el 2016.



Cabe recordar que el expresidente Trump también tenía este tipo de negocio con su famosa Trump University. En este caso, él prefirió pactar con los estudiantes que lo demandaron ante las cortes de New York. La litigación concluyó con un acuerdo en el que el magnate les devolvió $25 millones de dólares para cerrar el caso, este monto fue solo una fracción de lo que el grupo de estudiantes habían pagado en sus matrículas. Por su parte, la fiscal Harris nunca actuó contra Trump pues en su momento se consideró que el número de estudiantes afiliados a esta institución que vivían en California era muy pequeño por lo que no se justificaba incurrir en todos los gastos que una demanda requiere.



Nota: La agenda de Harris en la Fiscalía General de California fue mucho más amplia de lo que se presenta en este artículo, por lo que se recomienda a los lectores interesados en ampliar este tema, consultar directamente el libro: "Kamala´s Way. An American Life" (A la manera de Kamala. Una vida americana) (Simon & Schuster, NY, 2021) del veterano periodista político, Dan Morain.


Próxima Entrega: Del senado a la vicepresidencia: Cómo Kamala Harris se afianza en la escena política estadounidense


En: "Del senado a la vicepresidencia: Cómo Kamala Harris se afianza en la escena política estadounidense" contamos sobre su matrimonio a los casi 50 años con Douglas Emhoff, su elección al Senado de los Estados Unidos y su carrera a nivel nacional, que a la postre la conduciría a ganar la vicepresidencia de ese país. Kamala Harris se convierte así en la primera mujer y además afroamericana en llegar a este alto cargo.

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Este artículo fue escrito por Mauricio Florez Morris, Ph.D. El autor ha sido profesor en las facultades de Ciencia Política y Sociología en University of Maryland, George Washington University, Georgetown University, y North Virginia Community College en los Estados Unidos. En la Universidad del Rosario y la Universidad Javeriana en Colombia, al igual que en la Universidad de Buenos Aires y la Universidad del Salvador en la Argentina.

Su actual interés académico se centra en temas relacionados con los estudios de opinión pública, campañas electorales, marketing, liderazgo y psicología política. Es miembro de la American Association of Political Consultants (AAPC), la American Political Science Association (APSA) y la American Sociological Association (ASA), al igual que de la Asociación Colombiana de Consultores Políticos (ACOPOL). Ha trabajado en campañas electorales para organizaciones afiliadas al Partido Demócrata en los Estados Unidos.

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