• Mauricio Florez Morris, Ph.D.

Bronx Obama. Las enseñanzas de un imitador político.


¿Cómo se sentiría si la próxima vez que usted se ve en el espejo, en lugar del reflejo de su cara, se encuentra con la del presidente de su país? El documental "Bronx Obama" (2014, 91 minutos) presenta el caso de Loius Ortiz, un Boricua (puertorriqueño), desempleado quien, siguiendo el consejo de unos amigos de bar, decidió afeitarse para descubrir su gran parecido con el presidente Obama.

Este documental permite hacer bastantes lecturas tanto desde el campo del mercadeo político como desde la sociología del trabajo. Desde la óptica de marketing se ve todo el proceso para convertir a Ortiz en un personaje más creíble. Esto incluyó un trabajo para mejorar su oratoria con énfasis en el cambio de acento, en la modificación de los ritmos del discurso, en el énfasis de palabras y en el uso eficiente de las pausas.

Los entrenadores del imitador también enfatizan que cuando él está en "carácter" debe actuar como todo buen político, es decir, debe diversificarse en las reuniones y no emplear mucho tiempo hablando con un solo votante. Gestos faciales, movimientos corporales y vestimenta adecuada son otros elementos claves en el momento en que el personaje busque ser identificado con el líder. Su profesor de oratoria le recuerda la importancia de tener una imagen mental de las cosas que va diciendo y de esta forma transmitir un mensaje más convincente. La lección más importante para Louis fue de un asesor quien le dijo: "usted es el producto y usted es quien lo vende." Las mismas palabras son válidas si el "Bronx Obama" fuera un candidato político real en cualquier elección.

Desde la perspectiva de la sociología del trabajo, el documental permite darle un vistazo a ese pequeño mundo de los imitadores y cómicos políticos. El éxito de su actuación no solo depende de elementos propios del actor, como el esfuerzo personal para parecerse lo máximo posible al personaje y el estudio de guiones cómicos que le agreguen un elemento atractivo a sus presentaciones, sino también está sujeto a factores externos que ellos no pueden controlar. Por ejemplo, el documental nos muestra cómo en este negocio, la carrera de los imitadores depende del éxito de los líderes imitados. Este es el caso del actor que caracterizó a Mitt Romney (verlo en la foto con Bronx Obama) quien luego de la derrota del candidato Republicano en las elecciones presidenciales del 2012, perdió sus contratos de imitador y tuvo que emplearse como instalador de divisiones con "drywall". El documental también permite ver la situación de estrés de quien personifica a Bill Clinton, el cual teme perder su trabajo debido a que el líder ha bajado considerablemente de peso mientras que él no puede controlar su apetito.

Observando esta profesión, uno de los empresarios que organiza shows de imitadores políticos, nos revela que, aunque muchos de ellos protestan contra las condiciones del trabajo (viajes largos por carretera, hoteles baratos, comida chatarra, memorización de guiones, etc.), la gran mayoría no quiere volver a sus anteriores vidas anónimas. Sobre las dificultades que viven los imitadores políticos, Louis revela que una de ellas es que por lo general la gente no se atreve a insultar al presidente, pero cuando identifican al imitador le dicen todo tipo de vulgaridades. El filme también muestra que hay una estratificación en el nivel de trabajo de los imitadores, siendo uno de los niveles más bajos el que ocupan aquellos que trabajan por propinas en sitios turísticos como el Times Square de New York y con niveles más altos aquellos actores que participan en comerciales y otros programas de televisión. De hecho, el trabajo de estos imitadores y otros actores ha generado controversias en ciudades como New York, donde nuevas políticas públicas se están implementando para proteger a los turistas de las agresiones de estos personajes. (Ver Artículo en el New York Times de abril 7, 2016, sobre nuevas regulaciones para los actores en Times Square)

El documental nos muestra cómo el trabajo de Louis imitando al presidente Obama, se ha convertido en un elemento central en las relaciones que él tiene con su familia, vecinos y amigos. También cuando desea un descanso en su trabajo como imitador, él debe producir alteraciones en su presencia física. Otro aspecto interesante de este filme es que muestra las diferentes reacciones verbales y gestos corporales que tienen las personas frente al personaje. En general, se observa un primer momento de tensión e incertidumbre cuando la persona piensa estar frente al Presidente de los Estados Unidos, luego cuando lo identifican como el imitador, se generan cambios en el comportamiento asociados a ingresar a un estado de mayor relajación. Estos cambios en la audiencia, dan para un mayor análisis de la relación: "personaje político-público".

En conclusión, el documental ofrece material para evaluar la relación entre un líder político y la audiencia en general. El hecho de que no incluya a un académico (o "think head") que haga un análisis como el presentado en esta nota, genera la posibilidad de que este filme sea usado por estudiantes como material de análisis en una cátedra universitaria. Un limitante para el uso pedagógico de esta película, es que su versión DVD solo está en inglés.

Material adicional

En el siguiente vídeo se pueden ver algunos apartes del documental "Bronx Obama" al igual que otros aspectos relacionados con esta temática.

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